Fiat Voluntas tua

abrahadabra

«Dilige et quod vis fac»

Agustín de Hipona

Esta exposición es una forma de acercarse a una serie de prácticas relacionadas con unas visiones totalmente diferentes; Si transitamos a los orígenes o mejor dicho a lo que todo ser humano en esencia sueña con realizar, mas específicamente al ejecutar un acto de voluntad para transformar una situación; es allí donde radica la principal diferencia con otros seres vivientes. La voluntad es una de las características fundamentales del libre albedrío.

Qué hacer con la libertad, qué hacer con todo ese espacio y ese tiempo del cual disponemos?  Es la pregunta que ronda la cabeza de todo ser humano desde el inicio de su historia; por eso los grandes pensadores, místicos y líderes, los que han tratado de encontrar la multitud de respuestas que pueden tener esta pregunta,  han llegado a una frase que puede resumir en diferentes idiomas lo que en el fondo deseamos cada uno de nosotros.  Para los griegos era el Thelema (θέλημα) o la voluntad, esta frase se ha traducido al francés como fay Ce que voudras por Francois Rebelais en su obra Garganta y Pantagruel  para expresar el apetito intelectual y humanista de su época.

Desde otra perspectiva, inicié este texto con la conocida frase de Agustín de Hipona, que traduce Ama y haz lo que quieras. Por supuesto que en el Evangelio encontramos constantemente esta alocución que también tiene estrecha relación con el texto: hágase tu voluntad o has tu voluntad.

Al pedir que se haga la voluntad o que actúe en nosotros esa voluntad divina estamos abriendo la puerta a una acción superior que nos da una certeza diferente a la que tenemos diariamente; nos permite adquirir igualmente un poder, el poder de esa voluntad divina que nos ayuda a sanar, a curar, a mejorar. La voluntad es la fuerza que genera cambios estructurales en nuestra vida. Nos da seguridad cuando la invocamos, estimula los vínculos con otras voluntades para sincronizarlos y aumentar su impacto, es lo que podemos llamar contagio.

Las manifestaciones culturales se transmiten por esta via, por el contacto, el intercambio, por la experiencia, por la influencia, la imitación, la convivencia.

Descubrimos que somos semejantes cuando nos miramos unos a otros y encontramos los componentes comunes, las simetrías de nuestras formas y pensamientos, pero a la vez se hacen evidentes nuestras diferencias, que no son otra cosa mas que el acento, el sabor que hace atractivas las particularidades.

Somos parte del Abraxas (ἄβραξας),  esa piedra que recorre el cosmos, que nos permite invocar y evocar a través de las imágenes todo aquello que nuestro universo simbólico es capaz de imaginar; estamos consagrados, nos completamos unos a otros para formar un cuerpo, un pensamiento que no tiene principio ni fin.

Gustavo A. Ortiz

Director MAC

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Acerca de gutech

En 1986 hice mi primera animación con un Atari y la edité con dos betamax, en 1989 hice mis primeros dibujos vectoriales con CorelDraw; como Artista Plástico pertenezco a la generación de transición entre lo análogo y lo digital. Como Museólogo he buscado aprovechar mis conocimientos para integrarlos en una experiencia digital en los museos. Cada día es un aprendizaje y esto es lo que comparto con mis lectores.
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